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Petróleo e impuestos

La semana pasada, Arturo Herrera pronosticó que el gobierno podría obtener 300 mil millones de pesos (mmdp) de ingresos adicionales por el alza en los precios del petróleo. El secretario dijo que dichos ingresos podrían recibirse si los precios de la mezcla mexicana de exportación se mantuvieran en 62 dólares por barril. 

¿Qué tan buena es esta noticia? Según los Criterios Generales de Política Económica 2021 (CGPE), los ingresos petroleros estimados para este año eran de 936.7 mmdp (3.7 por ciento del PIB). Si hacemos válido el pronóstico del secretario, los ingresos petroleros ascenderían aproximadamente a 1,237 mmdp. 

En este contexto, resulta justificable que el secretario de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público dijera que la tasa de crecimiento del país podría ascender entre 5 y 5.5 por ciento en 2021. Sin embargo, el optimismo del secretario es cuestionable de acuerdo a las estimaciones de los CGPE. 

Las estimaciones muestran que las finanzas públicas estarán en déficit pese al incremento de los ingresos petroleros. Originalmente, el balance presupuestal del gobierno incluía un déficit estimado en aproximadamente 718 mdp (-2.9 por ciento del PIB). Si el pronóstico del secretario se cumpliera, todavía habría un déficit de 418 mmdp. 

Usualmente, los déficits en las finanzas públicas suelen enfrentarse mediante incrementos en los impuestos o de deuda. Sin embargo, dada la relativa aversión al endeudamiento del gobierno, lo más probable es que haya una reforma fiscal pese al crecimiento de los ingresos petroleros. 

Según los CGPE, los ingresos tributarios estimados para este año ascienden a casi 3,533 mmdp (14.1 por ciento del PIB). Si la reforma fiscal buscara equilibrar las finanzas públicas, los impuestos deberían ascender a 3,951 mmdp. Esto implica que la recaudación debería aumentar en más de 10 por ciento de lo presupuestado. 

En mi opinión, los ingresos petroleros, en el mejor de los casos, sólo pospondrán la reforma fiscal. Esta última, sin duda, se definirá tras las elecciones. En este contexto, las políticas de gasto público también son importantes. Los mayores ingresos, sin políticas racionales de gasto, no mejorarán las finanzas públicas ni al país. 

*Economista e investigador de la Universidad de Guadalajara 

antoniop@cucea.udg.mx

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