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¿Por qué la urgencia de la reapertura educativa?

El desarrollo de la pandemia, en las variantes que corresponden a la situación que hay en nuestro país no ha encontrado aún un punto de estabilización que permita encontrar un horizonte menos complejo de aquel en el que nos encontramos. Las cifras de contagios diarios mantienen un nivel alto y sin descensos; en todo caso, en algunos momentos los picos se han elevado en las últimas semanas. De esta forma, se trata de un proceso que corresponde a los organismos sanitarios, en todas sus expresiones, federal, estatal y municipal, de ampliar, racionalmente, el esquema de vacunación en nuestro país. 

En México, rondamos los 70 millones de personas que han recibido por lo menos una vacuna, pero el esquema completo, de acuerdo con los datos de Bloomberg y la Secretaría de Salud, al 30 de agosto, solamente ha llegado a 27 por ciento de la población. El gran núcleo de interés se encuentra en la estrategia de vacunación que se ha establecido en el país. La zonificación que se ha realizado y la estructura administrativa para su aplicación han tenido diversas dificultades que no son diferentes a las que se han producido en otros países. El esquema de ensayo y error es inevitable porque no nos habíamos confrontado con un desafío como el que ha representado el asedio y crecimiento de la pandemia en el mundo entero. 

En la evolución de los problemas del esquema de vacunación, un tema central ha sido la confrontación entre las líneas ideológicas de la administración federal y por otro, las defensas y los endurecimientos de los gobiernos de los estados que, súbitamente, se confrontaron con un elemento central, las vacunas las administra el gobierno federal. Las negociaciones han sido complejas, pero con el tiempo se fueron estableciendo los esquemas que permitieron la intervención de todos en el proceso de vacunación. Así, ahora vemos anuncios de los estados promoviendo la eficiencia de su sistema de vacunación, al mismo tiempo que al gobierno federal, expresando un optimismo desbordante con la vacuna. Sin embargo, desde diciembre, en que originalmente se había anunciado el inicio de vacunación, a nuestros días, no llegamos al tercio de población vacunada. 

El anuncio que hacen los gobiernos federal y estatal de abrir los sistemas escolares, responde a un importante desafío que tiene que ver con reactivar los esquemas de educación, para que no se generen desfases en los indicadores internacionales de calidad de la educación. A mediano plazo, representan retos importantes para que, en términos de aptitud, el sistema mexicano no descienda niveles de competitividad ni de calidad. Se trata pues, de una visión a mediano plazo que no se entiende a primera vista con las presiones y las velocidades de reapertura de los sistemas de educación. 

El esquema de calidad en la relación con los socios mundiales de México pasa por una certificación del sistema de educación, que ya apuntaba una crisis de aprendizaje en nuestro país antes de la contingencia sanitaria. De esta forma, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha urgido a México por la reapertura de los sistemas de educación. Señalaron que los resultados de 2018 de la prueba estandarizada Planea muestran que 80 por ciento de estudiantes de primaria no alcanzaban los conocimientos esperados en matemáticas, lectura y escritura. 

El gran reto no queda en responsabilizar como únicos actores a los ciudadanos sino en articular las políticas públicas y su gestión de procedimientos sanitarios con eficiencia, lógica, sensatez y eficacia. Los ciudadanos responderán, como siempre ha sido, ante la dimensión clara de la definición de la estrategia de política administrativa y no de la acusación de insolvencia ciudadana. 

armando.zacarias@csh.udg.mx

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