INICIO > OPINION
A-  | A  | A+

Madres buscadoras

El colectivo Madres Buscadoras de Sonora ha venido a Jalisco a enseñarnos mucho y a mostrarnos que falta un camino largo por recorrer. 

Este colectivo nos ha mostrado que incluso los parques en los que juegan nuestros niños podrían ser fosas clandestinas, como ocurrió en una unidad deportiva de la colonia Chulavista, en Tlajomulco de Zúñiga, que las autoridades estatales no están preparadas para atender realmente y que los colectivos de Jalisco pueden fortalecer sus habilidades para tristemente hacer el trabajo que las autoridades no pueden o no quieren hacer. 

Las Madres Buscadoras de Sonora llegaron con su primera brigada de búsqueda en los primeros días de marzo entonces su llegada fue vista por el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, como una amenaza, como un grupo desestabilizador. Y sí vino a sacudir al estado con gran fuerza y a mostrar que las autoridades no tienen voluntad para encontrar a los desaparecidos que por la violencia están bajo tierra, esperando ser devueltos a sus familias, para enterrarlos como seres queridos. 

Este colectivo llegó a Tlajomulco para mostrar que en los fraccionamientos había viviendas que se convirtieron en fosas y este fin de semana volvieron para trabajar en una segunda brigada de búsqueda, en esta ocasión fueron mejor recibidas, al menos por el municipio que prestó maquinaria para que estas madres pudieran encontrar restos. 

Pero las tareas no han sido sencillas, el colectivo denunció ayer en redes sociales que luego de “más de 12 horas que se realizó el hallazgo el día de ayer en el municipio de Tlajomulco, Colinas del Roble, y hacer el llamado a la Fiscalía de Jalisco, no se ha presentado al lugar, es importante que asistan ya que personas extrañas a nuestra labor podrían hacer mal uso del área”. 

En este caso, la Fiscalía tiene que mostrar estar a la altura de un grupo de madres que ha venido a demostrar que cuando se quiere se encuentra. 

Ellas con pocas herramientas, pero unidas a otros colectivos y madres que buscan a sus hijos, han logrado encontrar al menos en Jalisco indicios en cada día de búsqueda. 

Las unidades de personas desaparecidas de los municipios y la fiscalía deberían aprender del trabajo de este grupo de madres que con pocos recursos y sin la burocracia del gobierno han encontrado restos e indicios. 

Además, este colectivo ha logrado sumar a madres de seis municipios y de cuatro estados, así como a otros colectivos entre ellos Familias Unidas de Desaparecidos de Jalisco, Madres Buscadoras de Jalisco y Luz de Esperanza. 

Las cifras de desaparecidos en Jalisco son alarmantes, la entidad cuenta con 16 mil personas desaparecidas.  

Ahora y con la enseñanza de los colectivos de madres buscadoras lo que veremos es más grupos de madres salir a buscar a sus hijos en terrenos y fincas en todo el estado con o sin el apoyo de las autoridades. 

Las madres buscadoras son un sector social activo que los futuros candidatos a los puestos de representación en 2024 tendrán que tomar en cuenta, escuchar, dialogar y prometer. Estos colectivos de madres buscadoras están aquí para quedarse por mucho tiempo y para seguir trabajando por todas las madres que tienen a un hijo desaparecido y que puede estar tristemente en una fosa que ellas descubrirán. 

Sobre la ley Ingrid también es importante escuchar a este colectivo que dice estar preocupado por esta nueva norma, “ya que en muchas ocasiones la difusión de imágenes explícitas de cadáveres encontrados, donde mostramos sus rostros, es que familias de otros estados y hasta países han podido localizar a sus desaparecidos”, señala el colectivo. 

Gracias a las madres buscadoras de México por hacer lo que el gobierno no puede o no quiere. 

mtorres@siker.com.mx

jl/I