INICIO > OPINION
A-  | A  | A+

¿De dónde era Amado Nervo?

Al probo nayarita Raúl Vargas

 

Amado Nervo fue uno de los poetas más afamados de su tiempo y su obra fue aplaudida en todo el mundo de habla española cuando comenzaba el siglo pasado y, para el caso, el bardo era todavía muy joven.

Había nacido al correr 1870 en la población de Tepic, hoy capital del Estado Libre y Soberano de Nayarit, declarada ciudad desde 1814 debido a que Morelos impidió los desembarcos en Acapulco de la carga que procedía de Filipinas y se tuvieron que realizar en el puerto de San Blas, vecino de Tepic. Ello le dio un impulso notable a esta población y hasta le dio vida a una entonces importante feria comercial. De ahí el famoso son:

Negrita de mis pesares, ojos de papel volando (…) que la quiero ver aquí con el rebozo de seda que le traje de Tepic.

Sin embargo, para la educación de un joven inquieto y amante de las letras, Tepic no se daba entonces abasto y la complicidad materna para que se superara lo llevó a Michoacán, particularmente a Jacona y a Zamora, donde hizo estudios religiosos y de derecho. Ya por su cuenta, prefiriendo la abogacía, pasó a Mazatlán para ejercerla: era un puerto que se había vitalizado mucho por las minas regionales. Pero antes de que terminara la centuria, su amor por las letras lo había llevado ya a la capital del país, donde su poesía ganó fama con rapidez inusitada.

El gobierno de Díaz lo mandó a varias legaciones diplomáticas europeas, empezando por España e Italia. La pasó bien al principio, pero el advenimiento de la Revolución lo dejó, como se dice, colgado de la brocha y padeció muchas apreturas.

Finalmente fue recuperado y destinado a Buenos Aires y Montevideo. Fue en esta última ciudad donde falleció, en 1919, antes de llegar al medio siglo de vida. Su retorno a México fue apoteósico y acabó merecidamente en la Rotonda de los Hombres Ilustres del Panteón de Dolores.

Ante mis ojos tengo copia de una carta del 31 de enero de 1905 que le mandó desde la Ciudad de México al director de la Biblioteca de Jalisco, Alberto Santoscoy, acompañando de un donativo de libros de su autoría para que se incorporasen en dicha institución. En ella declara categóricamente: “Siempre me he juzgado jalisciense en virtud de haber nacido en Tepic cuando este era el 7º cantón de Jalisco”.

Pero lo cierto es que en el año de 1867 dicho territorio se había convertido en Distrito Militar por acuerdo expreso del presidente Benito Juárez. Después, ya en 1884, pasaría a ser territorio de la Federación y el 1 de mayo de 1917, dos años antes de que Nervo falleciera, nació el estado de Nayarit.

¿Es justo que los nayaritas lo reclamen como propio?

Nayarit no está ayuno de próceres. Cuenta incluso con uno de los “niños héroes”. Asimismo, como dicen hoy los nayaritas con orgullo, de su tierra provienen tanto el nombre de Jalisco como el primer gobernador constitucional de éste. Sin embargo, la verdad es que en materia de letras de esa época sí anda un poco escaso.

Mas, por otro lado, cabe reconocer que el aserto del propio Nervo es contundente y digno de tomarse en cuenta. ¿Hasta qué punto él tiene derecho a decidir?

Lo que resulta incontrovertible es su relación con la capital nayarita, que ahora se llama precisamente Tepic de Nervo, por eso en Guadalajara, cuando fue necesario cambiarle el nombre a una calle de dicha ciudad, en virtud de que se repetía, con muy buen criterio fue rebautizada como Amado Nervo.

jm@pgc-sa.mx

jl/I