Luego de más de 80 días de permanecer sin publicarse tras su aprobación en el Congreso del Estado, finalmente entró en vigor en Jalisco la reforma que reconoce, previene y sanciona la violencia vicaria, después de que colectivas y asesoras jurídicas promovieran oficios institucionales y un amparo para exigir su promulgación.
El decreto 30151/LXIV/26 fue publicado el 25 de mayo en el periódico oficial del estado y hoy comenzó su vigencia. La reforma fue aprobada desde el 5 de marzo por el Congreso local, pero permanecía pendiente de promulgación por parte del Poder Ejecutivo estatal.
La reforma modifica la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, además del Código Civil y el Código Penal de Jalisco, para reconocer la violencia vicaria como una forma específica de violencia de género.
La legislación define esta conducta como actos u omisiones cometidos con dolo y por razones de género para dañar a una mujer mediante la instrumentalización de hijas, hijos, familiares, personas cercanas o seres sintientes.
Entre las conductas reconocidas están las amenazas de sustraer menores, ocultar hijas e hijos, manipularlos para romper vínculos maternos, promover procesos judiciales con hechos falsos o incumplir obligaciones alimentarias para ejercer control y violencia.
Con la reforma la violencia vicaria queda tipificada como delito autónomo y puede ser sancionado con cuatro a ocho años de prisión y de 100 a 500 jornadas de trabajo comunitario no conmutables.
Además, se contemplan sanciones como la pérdida o suspensión de la patria potestad, restricciones de convivencia y órdenes de alejamiento para agresores.
La ley también obliga a jueces y autoridades a actuar con perspectiva de género y considerar antecedentes de violencia familiar o conductas de control durante los procesos judiciales.
Asimismo, establece órdenes de protección urgentes en un plazo máximo de cuatro horas y mecanismos de entrevista única para evitar la revictimización de niñas, niños y adolescentes.
Las colectivas impulsoras señalaron que la entrada en vigor de la reforma representa un avance para garantizar acceso efectivo a la justicia a mujeres víctimas de violencia vicaria en Jalisco, entidad que concentra una alta incidencia de estos casos.
Los castigos
Al quedar tipificada como delito autónomo, la violencia vicaria podrá ser sancionada con cuatro a ocho años de prisión y de 100 a 500 jornadas de trabajo comunitario no conmutables.
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