El 22 de abril concluye la distinción de Guadalajara como Capital Mundial del Libro y el alcalde tapatío, Pablo Lemus Navarro, acudió a la sede de la Unesco en París, Francia para dar su informe de actividades.
A partir del 23 de abril, el nombramiento lo pasa a la ciudad africana de Acra, en la República de Ghana.
Lemus Navarro reportó que se realizaron dos mil 600 actividades con una participación de 200 millones de personas y una inversión de cien millones de pesos.
El alcalde tapatío destacó la utilización del programa como un referente para el desarrollo del municipio y como herramienta para la construcción de una cultura de paz.
Para sumar espacios públicos dignos que propicien el intercambio social y cultural se realizó el mejoramiento en la infraestructura de tres museos emblemáticos de la ciudad de Guadalajara:Museo de Arte Raúl Anguiano (MURA), el Museo de la Ciudad y el Museo del Periodismo y las Artes Gráficas (MUPAG), el cual abrió sus puertas tras permanecer seis años cerrado al público por los daños ocasionados en el inmueble tras la construcción de la Línea 3 del Tren Ligero.
Las remodelaciones en MUPAG se llevaron a cabo como resultado de la labor conjunta entre la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la Coordinación de Gestión Integral de la Ciudad y la Dirección de Obras Públicas de Guadalajara.
Otras estrategias fueron mejorar la infraestructura en museos y bibliotecas municipales, laboratorios de lectoescritura barrial, conferencias, encuentros y talleres de profesionalización con autores locales, nacionales e internacionales, el impulso a la producción editorial local con un programa de coediciones, entre otras acciones.
Se dió mantenimiento de cinco bibliotecas municipales con acciones como rehabilitación de la infraestructura, adquisición de mobiliario y equipamiento tecnológico, y una estrategia de alfabetización digital con una inversión global de dos millones 439 mil 445 pesos.
La meta era convertir las bibliotecas públicas de Guadalajara en espacios seguros de aprendizaje y creación, por medio del fomento a la lectura, la cultura, la creatividad, el pensamiento crítico y el uso de tecnologías de la información y comunicación.
Guadalajara fue durante un año la Capital Mundial del Libro.
“Ha sido esta gran experiencia algo que llegó para quedarse (…), en unos días más estará venciendo ya esta titularidad, pero Guadalajara, Capital Mundial del Libro, llegó para quedarse por muchas razones”, expresó.
Ernesto Ottone, subdirector General para la Cultura de la UNESCO, Juan José Bremmer de Martino, Representante de México ante el organismo, Ian Denison, Coordinador Global del Programa Capital Mundial del Libro, entre otras personalidades, acompañaron al Presidente Municipal.
“Nuestro reconocimiento, nuestro agradecimiento con UNESCO por haberle dado la oportunidad a Guadalajara para participar como la sede cultural y literaria de todo el mundo, durante todo un año”, comentó.
Ernesto Ottone destacó que América Latina es un centro importante de encuentro literario, con una visión holística sobre la cultura.
"Que usted asocie una transformación de la ciudad a un evento que tenga resonancia mundial, efectivamente (es) cómo la cultura puede aportar al desarrollo de manera permanente. Es fundamentalmente esperanzador, de cómo trabajar políticas públicas a partir de una visión donde la cultura se impregna de las necesidades", aseveró.
Guadalajara recibió la estafeta de la ciudad georgiana de Tiflis.
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