Sin alardes, a medio gas y con un Rodrygo vestido de Cristiano Ronaldo, el Real Madrid remató el trabajo en Stamford Bridge (0-2) y se clasificó a Semifinales de la Liga de Campeones ante un Chelsea que volvió a desprender una ausencia de gol aterradora.
No fueron inferiores los Blues, pero su ineficacia de cara a puerta, junto a un Thibaut Courtois espléndido y un Rodrygo estelar, terminó por cercenar sus pocas opciones ante un Real Madrid lejos de la brillantez de las remontadas a las que ha acostumbrado en las vueltas europeas.
Esta vez no fue una exhibición ni un paseo. Fue una muestra de que el Real Madrid a veces sabe jugar con el resultado y defenderse. Contentarse con el marcador hasta que surge la oportunidad. Hasta que la pelota llega a las botas de Rodrygo a media hora para el final y este ajusticia al Chelsea con celebración a lo Cristiano incluida.
Y poco más. Descafeinado, visto el historial de los blancos en Europa, pero efectista. Porque la historia podría haber sido distinta si el visor del Chelsea, ese que lleva averiado toda la campaña, por una vez hubiera apuntado a las redes.
Un jugadón de Reece James, exhausto todo el encuentro, terminó con un pase al segundo palo que Cucurella, temeroso de pegarle de primeras, controló. El español se equivocó, dio tiempo a Courtois a reaccionar y éste sacó el disparo a bocajarro. Cucurella se equivocó en la ida, provocando la expulsión de Chilwell, y volvió a fallar en la vuelta.
El fallo permitió al Real Madrid llegar al descanso con 0-0 y tomar un respiro. El Chelsea aceptó el reto y solo pudo irse hacia arriba, abriendo los espacios, lo que más temían los Blues. En cuanto Rodrygo cogió una bola con campo por delante, el partido se terminó.
El brasileño destrozó en velocidad a Chalobah y, aunque su centro no encontró a Benzema, sí a Vinícius en el segundo palo. Este no se precipitó y vio la llegada de Rodrygo, que empujó a la red el 0-1 y se fue hacia el córner norte de Stamford Bridge a hacer el famoso “siuuu” de Cristiano.
Eliminatoria finiquitada y tiempo para que Real Madrid y Chelsea bajaran revoluciones. No así Vinícius, que ganó la banda y puso un centro raso que Valverde, con un imán, se llevó en carrera para servir el 0-2 a Rodrygo.
Con el doblete de Rodrygo, que afina su idilio con Europa, el Real Madrid vuela a sus terceras Semifinales consecutivas, once en trece años. Espera al Bayern Múnich o al Manchester City y da otro paso hacia su decimoquinta Copa de Europa. Lejana aún, sí, pero como en los últimos años, siempre posible.
LA GLORIA ES DEL MILAN
El Milan volverá a disputar unas Semifinales de Liga de Campeones 16 años después de la última vez. Lo consiguió tras una eliminatoria en la que despertó de su sueño a un Nápoles (1-1, 2-1 resultado global) que pese a todo será histórico, pero en la que rubricó un perfecto ejercicio de resistencia y una demostración de madurez que le abrió las puertas a una gloria que puede ser aún mayor.
La noche mágica que quería el Nápoles en su estadio, en un Diego Armando Maradona devoto con los once de a pie y con el pastor que les guía, un Luciano Spalletti que introdujo a Politano en el perfil diestro por Lozano cómo única variante táctica.
El gol rossonero vino vuando Leao se plantó en área rival con la facilidad de quien se sabe superior y cuando Meret salió a achicar, cedió el esférico a un Giroud que solo tuvo que empujarla para resarcirse de sus dos acciones anteriores. Leao volvió a demostrar que es un jugador especial al que no le tiemblan las piernas en las grandes noches.
Osimhen consiguió derribar el muro 'rossonero' con un testarazo en el descuento. Fue demasiado tarde. El Milan vuelve a estar entre los grandes 16 años después, desde aquella edición de 2007 que acabó ganando. El Nápoles despierta del sueño.
RESULTADOS
CUARTOS DE FINAL (VUELTA)
- Chelsea 0-2 Real Madrid
(Global 4-0 avanza Madrid)
- Nápoles 1-1 Milan
(Global 2-1 avanza Milan)
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