La exsecretaria de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota, calificó como lamentable y regresiva la gestión de Marx Arriaga al frente de la Dirección General de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública.
Señaló que ningún cargo público es patrimonio personal y que los hechos recientes en torno a la destitución del funcionario reflejan una falta de respeto institucional. Subrayó que el servicio público debe apegarse a lineamientos y procedimientos establecidos, y consideró que lo ocurrido contradice esos principios básicos.
Vázquez Mota recordó que desde la publicación de los nuevos libros de texto hubo cuestionamientos por no seguir los procesos formales de consulta con especialistas, académicos y docentes. Además, sostuvo que se detectaron errores en contenidos de matemáticas, ciencias y otros campos, así como una orientación ideológica que derivó en un propósito de adoctrinamiento más que de formación crítica.
Al evaluar el paso de Marx Arriaga por la dependencia, lo definió como una regresión histórica. Afirmó que la educación debe cerrar brechas de desigualdad y desarrollar competencias académicas sólidas, no convertirse en un instrumento doctrinario.
Sobre el argumento del exfuncionario de que buscaba defender el legado del expresidente, consideró que, bajo esa lógica, dicho legado estaría asociado a un adoctrinamiento educativo. También cuestionó la resistencia a acatar instrucciones de la actual administración federal.
Respecto a los libros editados durante el sexenio anterior, propuso que se realice una revisión integral conforme a los procedimientos legales, con consultas formales a expertos, maestros y padres de familia. Señaló que el derecho a la educación de calidad está consagrado en la Constitución y que los materiales deben responder a estándares académicos sólidos y a las exigencias de un entorno global competitivo.
GR










