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Agua turbia, en 9.6% de colonias de la ZMG

Agua turbia, en 9.6% de colonias de la ZMG

Al menos 9.6 por ciento de las colonias de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) padecen episodios de agua con coloración y olor desagradable, reconoció el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa), el cual atribuyó el problema a la obsolescencia de infraestructura y a la contaminación en los canales de conducción desde el lago de Chapala. 

“Son episodios que les pido encarecidamente, cuando eso ocurra, avísenos. En el momento en que estén teniendo esa coloración, ábranle para que fluya y en cuestión de segundos, minutos, dejará de tener esa coloración y ese olor”, afirmó el director general del organismo, Antonio Juárez Trueba.

Esta semana NTR publicó que, de acuerdo con un ejercicio de revisión del especialista en temas hídricos Josué Daniel Sánchez Tapetillo, sólo entre el 2 y 2l 3 de marzo se detectaron reportes de agua mala calidad en 70 colonias de la metrópoli, principalmente de Guadalajara. 

Tras el incremento de reportes, ayer el director del Siapa encabezó una rueda de prensa en la que reconoció la problemática y agregó que la Planta Potabilizadora No. 1 (PP1) de Miravalle, responsable de 63 por ciento del suministro metropolitano, opera con tecnología que data de 1956 y ya no cuenta con la capacidad para enfrentar los niveles actuales de contaminación.

Juárez Trueba mencionó que a lo anterior se suma que el agua que llega desde el lago de Chapala se transporta parcialmente por canales abiertos, entre ellos el de Atequiza y Las Pintas, donde se expone a escurrimientos agrícolas, sedimentos y residuos urbanos.

“Es un canal abierto en el cual no tenemos control de lo que le llega y es un agua que está degradándose constantemente y exponencialmente”, señaló.

Destacó que la PP1 enfrenta además colmatación constante en sus filtros provocada por la alta carga de sólidos suspendidos. El material filtrado, una mezcla de tierra y sedimentos, obliga a realizar retrolavados frecuentes para limpiar los filtros.

Además, cada vez que un equipo entra en mantenimiento se reduce temporalmente la presión del sistema, lo que provoca que los sedimentos acumulados en la red se desprendan y lleguen a los domicilios.

Aunque ciudadanos han reportado irritaciones dermatológicas por el agua de mala calidad suministrada, desde el Siapa se sostuvo ayer que no existe evidencia de riesgo sanitario inmediato.

Tanto el sistema como la Comisión Estatal del Agua (CEA) añadieron que el deterioro de la infraestructura también se refleja en el aumento de socavones en distintas zonas del área metropolitana. Uno de los factores principales es que la ciudad carece de colectores pluviales separados, por lo que las redes sanitarias antiguas reciben agua de lluvia y operan por encima de su capacidad de diseño. 

En ese sentido, indicaron que en algunas zonas del Centro de Guadalajara las tuberías superan los 90 años de servicio.

Presentan por fin el plan de reingeniería del sistema

A través de la CEA y el Siapa, el gobierno de Jalisco presentó ayer el plan de reingeniería prometido para transformar al sistema intermunicipal, en el que se identificaron rezagos técnicos, financieros y administrativos acumulados durante décadas.

Tras auditorías externas, en el organismo también se detectaron problemas en el control de contrataciones, una gran cartera vencida, padrones de usuarios desactualizados y procesos internos que no cumplían con estándares de información financiera. Los detalles de estos procesos de revisión los dio a conocer NTR en días recientes.

Ante el panorama detectado, el Gabinete del Agua estatal planteó un plan de reingeniería para el Siapa que contempla 10 estrategias y 65 líneas de acción para mejorar la calidad del servicio en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG).

Según el documento presentado, se construyó con más de 200 propuestas de ayuntamientos metropolitanos, organismos empresariales, universidades y organizaciones de la sociedad civil, y contempla más de 70 indicadores de desempeño para evaluar avances.

Asimismo, reporta avances en la actualización del padrón de usuarios: a finales de 2025 detectó alrededor de 262 mil irregularidades, como predios que consumen agua sin registro o lotes que cambiaron de uso sin actualizar su facturación. La regularización de estos registros podría incrementar la recaudación anual del organismo en cerca de 986 millones de pesos (mdp).

El plan también contempla proyectos de infraestructura de gran escala para resolver el déficit en el suministro de agua, entre ellos la reconstrucción de la PP1, en Miravalle, para alcanzar una capacidad de 7 mil 500 litros por segundo con tecnología moderna, lo que requeriría una inversión estimada de 6 mil 500 millones de pesos y un plazo de ejecución de entre tres y tres años y medio. Nancy Ángel 

 

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