La misión lunar Artemis II, ahora en la órbita terrestre, superó este miércoles los primeros ocho minutos y medio críticos tras su despegue desde Florida, donde también afrontó dos problemas técnicos que causaron tensión en la NASA apenas momentos antes del lanzamiento.
Al cabo de los primeros ocho minutos y medio, considerados los más críticos, según explicó con antelación a EFE el ingeniero español Carlos García-Galán, director de Moon Base de la NASA, el cohete Space Launch System (SLS) funcionó correctamente y colocó a los astronautas en la órbita correcta a bordo de la cápsula Orión.
"Hasta este momento, hemos tenido un lanzamiento exitoso desde la plataforma", expresó uno de los funcionarios espaciales desde el Centro de Control de Misión que tiene la NASA en Houston, en Texas, durante la transmisión en directo del despegue.
Bajo un clima favorable, los cuatro tripulantes de Artemis II, que no alunizará, despegaron unos 11 minutos después de lo previsto a las 18:35 hora local (22:35 GMT) desde el Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral.
Momentos antes de partir hubo tensión por dos problemas que habrían impedido el lanzamiento: el primero fue un inconveniente con el sistema de comunicaciones, que habría representado un peligro para la población si era necesario abortar la misión.
Y el segundo fue un sensor que mostraba una batería del Sistema de Aborto de Lanzamiento (LAS) que estaba más caliente de lo normal.
Pero en ningún momento la NASA interrumpió la cuenta regresiva para el despegue, cuya ventana comenzó a las 18:24 hora local (22:24 GMT), pues no hubo ningún contratiempo mayor, como los que retrasaron un mes su despegue en febrero.
Ahora, los astronautas primero orbitarán cerca de 24 horas alrededor de la Tierra para probar los sistemas y decidir si continúan el camino hacia la Luna, lo que tomaría otros cuatro días de viaje, según ha explicado la NASA.
De tener éxito, los tripulantes llegarán al lado más oculto de la Luna el próximo lunes, 6 de abril, cuando observarían más que ningún otro ser humano gracias a la posición del Sol, que iluminaría el satélite natural.
También alcanzarán el punto más lejano en el espacio profundo al que jamás haya llegado una persona, más de 400.000 kilómetros.
La tripulación la conforman el comandante Reid Wiseman, la especialista Christina Koch y el piloto Victor Glover, los tres de la NASA, así como Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense (CSA), quienes aspiran a ser los primeros en viajar a la órbita lunar desde Apolo 17, en 1972.
Esta es la segunda misión del programa Artemis, tras el vuelo no tripulado de 2022, y precede a las próximas misiones, en las que astronautas esperan pisar la Luna en 2028 y comenzarán a establecer una presencia permanente en el satélite natural.
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