El exconsejero presidente del Instituto Nacional Electoral, Lorenzo Córdova Vianello, afirmó que las propuestas del INE para la reforma electoral representan un esfuerzo técnico relevante que debe ser escuchado, aunque advirtió que no se trata de un documento consensuado por las once consejerías del órgano electoral.
El también analista político explicó que el instituto realizó un ejercicio de sistematización de propuestas a partir de la experiencia operativa de quienes han aplicado la ley electoral, lo cual resulta fundamental cuando se discuten cambios a las reglas del juego democrático. Subrayó que estas propuestas no responden a intereses políticos, sino a preocupaciones técnicas y operativas.
Entre los planteamientos que consideró más relevantes, destacó la propuesta de separar la elección judicial de las elecciones intermedias y locales, al señalar que se trata de procesos distintos e incompatibles en su organización.
Alertó que realizar ambos comicios de manera simultánea pondría en riesgo la operación electoral, particularmente en un proceso que incluirá la renovación de 500 diputaciones federales, 17 gubernaturas, congresos locales y ayuntamientos en 30 estados.
Lorenzo Córdova cuestionó la forma en que el INE presentó el documento ante la Secretaría de Gobernación, al considerar que envía un mensaje político equivocado y que debió haberse entregado directamente al Congreso, como representación del pueblo, y no ante una instancia del Ejecutivo.
El exconsejero también expresó su preocupación por las primeras reacciones del gobierno federal, en particular las declaraciones de Pablo Gómez, titular de la comisión presidencial para la reforma electoral, quien descalificó de entrada propuestas clave del INE, como el fortalecimiento de su autonomía constitucional y el blindaje presupuestal del organismo.
El experto señaló que las descalificaciones anticipan un escenario poco alentador para el diálogo democrático, al tratarse del órgano encargado de garantizar la equidad, arbitrar los procesos electorales y asegurar la legalidad de las elecciones y advirtió que desacreditar al árbitro electoral desde el inicio pone en riesgo la legitimidad de las reglas y de los resultados futuros.
GR










