El analista internacional en seguridad, Daniel Gómez-Tagle, afirmó que el operativo extraordinario que derivó en la detención y muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, líder del CJNG representó un golpe relevante, pero dejó al descubierto fallas estructurales en la estrategia de inteligencia y reacción del Estado mexicano.
El especialista cuestionó el trabajo de inteligencia: aunque se demostró capacidad operativa de las fuerzas armadas, no hubo protocolos de contingencia ante la previsible escalada de la violencia. Criticó que no se “compartimentara” adecuadamente la información ni se blindaran puntos estratégicos como Guadalajara antes de ejecutar la operación.
Reconoció la capacidad del Ejército para enfrentar a un objetivo de alto perfil, aunque lamentó la pérdida de elementos y sostuvo que pudieron minimizarse con una planeación más robusta. Subrayó que hay que aplaudir el resultado, pero es necesario revisar la estrategia.
El analista cuestionó la ausencia de acciones financieras inmediatas contra las redes de lavado de dinero del grupo criminal. Señaló que, sin decomisos ni clausuras de negocios vinculados a la organización en estados como Jalisco, Michoacán o Ciudad de México, su capacidad operativa permanece intacta.
Respecto a la sucesión dentro del cártel, sostuvo que la organización ya tenía un plan de reacción ante la caída de su líder, lo que se reflejó en más de 190 actos violentos en al menos 20 estados. Consideró preocupante el tiempo de respuesta de las autoridades frente a la capacidad logística del grupo criminal.
Tras la muerte de “El Mencho”, Gómez Tagle descartó un debilitamiento inmediato del Cártel Jalisco Nueva Generación. Afirmó que mientras mantenga recursos económicos y acceso a armas, no perderá fuerza, aunque sí podría fragmentarse, generando disputas internas y nuevos brotes de violencia.
Advirtió que en los próximos 40 a 60 días podría intensificarse la confrontación, particularmente contra autoridades municipales, que son el eslabón más vulnerable. Mencionó ataques recientes en Jalisco y Michoacán como señales de que el grupo busca identificar traiciones dentro de los tres niveles de gobierno.
Finalmente, sobre la participación de Estados Unidos, consideró que la cooperación fue más profunda de lo que oficialmente se reconoce. Señaló que hubo indicios previos, como sobrevuelos de drones y coordinación de inteligencia de alto nivel, y planteó que Washington pudo haber presionado para adelantar el operativo antes de que México estuviera plenamente preparado.
El especialista concluyó que, aunque la acción era necesaria ante niveles de violencia insostenibles, el operativo exhibió debilidades en el diseño y ejecución de la Estrategia Nacional de Seguridad Pública.
GR










