El presidente del comité técnico de estrategia del T-MEC en el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología, Antonio Ortiz-Mena, afirmó que las conversaciones bilaterales que iniciarán México y Estados Unidos buscan preparar el terreno para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.
La semana pasada, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anunció que a partir del 1 de marzo comenzará una primera ronda de diálogo formal entre ambos países.
Ortiz-Mena explicó que estas conversaciones se centrarán, en primer lugar, en revisar el avance de 54 temas planteados por Estados Unidos el año pasado, relacionados con barreras no arancelarias. Entre ellos se encuentran asuntos regulatorios internos de México, como autorizaciones sanitarias de medicamentos por parte de Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, el uso del herbicida Glifosato y cambios en la operación de empresas estatales como Petróleos Mexicanos y Comisión Federal de Electricidad.
El especialista señaló que otro objetivo será avanzar en temas estratégicos como reglas de origen, integración económica regional y seguridad en las cadenas de suministro con el fin de concluir la revisión en el mes de junio.
Entre las prioridades para México, Ortiz-Mena destacó la eliminación de aranceles que Estados Unidos ha aplicado a productos mexicanos bajo la llamada Sección 232, una legislación que permite imponer restricciones comerciales por motivos de seguridad nacional. Estas medidas afectan, entre otros productos, a las exportaciones de acero y aluminio provenientes de México.
Sobre el hecho de que estas conversaciones se realicen inicialmente solo entre México y Estados Unidos, el analista explicó que no resulta inusual, ya que tanto el actual T-MEC como su antecesor, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, incluyen disposiciones bilaterales y trilaterales. Añadió que Canadá también prepara su propio proceso de diálogo con Washington.
En el contexto político, Ortiz-Mena consideró que las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump durante la cumbre Escudo de las Américas no resultan sorprendentes, aunque advirtió que sería preocupante si las palabras se tradujeran en acciones unilaterales, especialmente en materia militar o de seguridad.
Finalmente, el especialista advirtió que la revisión del tratado podría complicarse porque Estados Unidos ha comenzado a mezclar temas comerciales con asuntos de migración y seguridad, como el combate al tráfico de fentanilo.
GR









