El diputado del Partido Acción Nacional, Germán Martínez Cázares, criticó el “plan B” de la reforma electoral al considerar que se trata de una propuesta poco clara y más cercana a la propaganda que a un proyecto legislativo formal.
Señaló que la información presentada por la Secretaría de Gobernación consiste en “laminillas”, por lo que insistió en que será necesario analizar el documento oficial que envíe la presidenta Claudia Sheinbaum al Congreso.
El legislador cuestionó la intención de reducir el financiamiento electoral para destinarlo a infraestructura, al argumentar que el gasto en democracia es mínimo en comparación con otros proyectos del gobierno federal, como el Aeropuerto o el Tren Maya, y defendió la necesidad de invertir en procesos electorales seguros.
Martínez Cázares advirtió que aún existe incertidumbre sobre el contenido del plan, luego de que el senador Ricardo Monreal mencionara posibles cambios constitucionales, lo que implicaría un proceso legislativo más complejo.
Asimismo, acusó que el verdadero problema no es el financiamiento de los partidos, sino el uso de recursos públicos y dinero del crimen organizado en procesos electorales, como sucedió en Tequila, Jalisco, en Sinaloa y en Tamaulipas.
En cuanto a la postura de los aliados del oficialismo, como el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México, el diputado afirmó que su respaldo no resulta sorpresivo, y adelantó que la oposición continuará denunciando los riesgos de la iniciativa en espacios públicos.
Sobre la eventual revisión del plan por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, expresó escepticismo sobre su actuación, al considerar que el máximo tribunal atraviesa una crisis interna que afecta su credibilidad.
Finalmente, el legislador sostuvo que la reforma judicial vigente demuestra fallas, una postura que incluso ya fue reconocida por integrantes de la Suprema Corte como Yasmín Esquivel, quien planteó la necesidad de corregir cambios recientes en la estructura del Poder Judicial.
GR









