El senador del PAN, Francisco Ramírez Acuña, aseguró que la discusión del Plan B de la reforma electoral dejó un saldo positivo para la oposición, al impedir la aprobación del artículo 35 relacionado con la revocación de mandato.
El legislador destacó que la oposición mantuvo una postura firme durante todo el proceso legislativo y reconoció la decisión del Partido del Trabajo de no respaldar ese apartado, lo que permitió frenar una medida que, dijo, generaba una clara desventaja electoral y beneficiaba directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Ramírez Acuña sin embargo, alertó que persisten riesgos importantes en el ámbito constitucional. Señaló que lo aprobado representa una “violación flagrante” al federalismo, al permitir la intromisión del Gobierno federal en facultades que corresponden a estados y municipios, como la organización de ayuntamientos y congresos locales. En ese sentido, acusó un intento de centralización que contraviene la esencia del sistema federal mexicano.
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