En Latinoamérica la música no habla solo de la fiesta, sino también de la "realidad de las calles", explica el artista brasileño, Pedro Sampaio, conocido por interpretar el género carioca del funk, un tipo de composición que, junto a otros estilos del continente como los corridos tumbados, reflejan la desigualdad y delincuencia de las calles de urbes como Río de Janeiro o Ciudad de México.
Explicar lo que se "vive día a día" en las calles de Rocinha, la favela más grande de Brasil, o en barrios como el de Tepito, en la capital mexicana, es lo que busca escuchar el público latino que “intenta identificarse con esas historias y sentir que lo que escucha representa su realidad”, desarrolla en entrevista con EFE, por su próximo concierto en el ‘Tecate Emblema’ del 17 de mayo.
Sin embargo, estos géneros son cada vez más criticados por Gobiernos como el de México porque, en ocasiones, enaltecer la violencia o a figuras delictivas como los narcotraficantes, una situación que, según Sampaio, refleja también lo que ocurre en su natal Brasil.
"La libertad de expresión existe", defiende Sampaio y reconoce que el funk dialoga con frecuencia sobre el narcotráfico, pero también sobre sus bailes regionales, la relación de los hombres con las mujeres o las tradiciones lugareñas.
El funk brasileño o carioca es un estilo urbano que nació en las afueras de Río de Janeiro, concretamente en las favelas marginadas del resto de la ciudad, como una expresión de la cultura popular afrobrasileña de resistencia ante la desigualdad o los pocos espacios públicos libres para celebrar festividades.
Relación con México
En 2025, Sampaio se encontraba en los camerinos del 'Cola Flow Fest' junto al artista de reguetón colombiano, J Balvin, cuando conoció a Bogueto, máximo exponente del género en México y desde aquel día "hermano" del brasileño, no solo por su conexión musical, sino también por su esfuerzo compartido en internacionalizar sus géneros
"Creo que tanto Bogueto como yo representamos esa nueva generación que viene a romper barreras y a demostrar que estos géneros también pueden ser globales", apunta.
Es por ello que decidieron hacer juntos el tema 'G-Latina', una canción que tendría sus letras en español, pero sería grabada en las calles de Brasil, una apuesta que ya alcanza millones de escuchas en plataformas menos de un mes después de su lanzamiento.
“Es una mezcla muy honesta entre el funk brasileño y el reggaetón mexicano, y representa perfectamente ese puente cultural que estamos construyendo, a pesar de nuestras diferentes lenguas”, comenta.
En la actualidad, el funk brasileño es el género más escuchado en Brasil, aunque históricamente el sertanejo —que Sampaio compara con los corridos— fue el dominante en la música regional del país suramericano y, al igual que en México, géneros como el reguetón y otros estilos urbanos también han sido durante años “discriminados”.
Brasil: más que fiesta y música
Durante años, Brasil fue encasillado culturalmente en festividades como los carnavales o musicalmente en géneros como la Bossa Nova en los 60 debido a su fuerte unión cultural con el jazz estadounidense.
No obstante, Sampaio no se muestra enemistado con ello, sino que abraza que actualmente su país pueda exportar más que esas expresiones culturales.
"Me encanta cuando la cultura brasileña se reforma y es exaltada y audaz, no quiero que eso cambie, independientemente de si es solo la samba o el carnaval. Pero las nuevas generaciones están trayendo elementos más frescos y eso es buenísimo", comenta emocionado.
Sampaio espera que este "buen momento" para la exportación de la cultura brasileña sirva para demostrar que la música “no es solo baile, sino que también tiene que contar historias” y mostrar aspectos que a menudo los turistas estereotipan como sus favelas, sentencia esperanzado.









