El Auditorio Telmex se convirtió en una auténtica cápsula del tiempo. Bajo el concepto “Ecos”, Soda Stereo regresó a Guadalajara para confirmar que, pese a la ausencia física de Gustavo Cerati, su legado sigue vibrando con una fuerza casi gravitacional.
Previo al arranque, el ambiente dejaba ver un nerviosismo genuino: la expectativa por el holograma de Cerati dominaba cada conversación. Aun así, el público ya estaba completamente entregado, entre silbidos y gritos, listo para dejarse llevar por una noche cargada de memoria y emoción.
A las 9:15 de la noche, los primeros acordes de “Ecos” abrieron una atmósfera envolvente que marcó el tono del espectáculo. Entre la euforia del público tapatío, aparecieron en escena Zeta Bosio y Charly Alberti, acompañados por la imagen de Cerati. La combinación de luces, animaciones y pantallas encendió el recinto en un homenaje a la trayectoria de la banda y a la nostalgia de su música.
El inicio continuó con “Juego de Seducción”, que elevó el ritmo de inmediato, seguido de “Nada Personal”, donde la energía del público se consolidó. “Hombre al Agua” mantuvo la inercia, perfilando un concierto en ascenso desde sus primeros minutos.
El coro colectivo no se hizo esperar: “Oeee Oe, Oeee Oe, soda soda, soda soda”, retumbando de forma constante en todo el auditorio.
La intensidad siguió con “Ella usó mi cabeza como un revólver”, dando paso a uno de los momentos distintivos del show. Antes de “Cuando pase el temblor”, la banda salió del escenario y en pantalla apareció la indicación para utilizar los lentes 3D entregados al ingreso, recomendando su uso únicamente en los momentos señalados para aprovechar la experiencia visual.
“¿Qué tal?”, se escuchó decir a Cerati al presentar a sus músicos antes de “Toma la ruta”. El recorrido continuó con temas como “Luna roja”, donde las pantallas proyectaron a gran escala su imagen intercalada con la de sus compañeros. En la misma línea siguieron “(En) el séptimo día” y “En la ciudad de la furia”, momento en el que la figura de Cerati apareció de espaldas frente al auditorio; su solo de guitarra elevó la intensidad y marcó uno de los puntos más altos de la noche.
La parte central del show sostuvo el ritmo con “Sobredosis de TV” y “Persiana americana”, ampliamente coreadas, seguidas de “Un misil en mi placard”. Con “Zoom”, regresaron los efectos en 3D, integrando lo visual a la ejecución musical sin romper la dinámica del concierto.
Hacia el cierre, “Planeador” y “Final Caja Negra” dieron paso a un tramo más atmosférico. “Primavera cero”, nuevamente con efectos tridimensionales, mantuvo la atención del público. Antes de “Prófugos”, se escuchó la frase “No seas tan cruel”, generando una reacción inmediata que reforzó la conexión emocional en el recinto.
“Falta una buena canción”, se escuchó decir antes del cierre con “De música ligera”. Durante la interpretación, las pantallas proyectaron un recuento de distintas etapas de la banda, sus presentaciones y giras, en un momento cargado de simbolismo que provocó lágrimas entre los asistentes.
“Gracias Guadalajara, los amamos, gracias por acompañarnos por este viaje al futuro”, concluyó Soda Stereo, cerrando una noche donde la tecnología y la memoria se encontraron para mantener vigente su legado.
GR









