Nuevas rutas de camiones o ampliación de las mismas, tarifas, vialidades y sus características y hasta desarrollo inmobiliario en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) son parte de las decisiones que podrían tomarse usando la inteligencia artificial. Para ello, el Instituto de Planeación y Gestión del Desarrollo del Área Metropolitana de Guadalajara (Imeplan) pagará 6.1 millones de pesos (mdp) por el proyecto denominado Simulador de Flujos Intermodales Basado en Agentes y Actividades (Sofiaa) al Tec de Monterrey.
El acuerdo fue firmado en abril pasado, aunque antes se firmó un convenio modificatorio entre autoridades del gobierno del estado, entre quienes están el gobernador Pablo Lemus Navarro; el secretario general, Salvador Zamora Zamora, y la coordinadora general estratégica de Gestión del Territorio, Karina Hermosillo Ramírez, con la titular del Imeplan, Patricia Martínez Barba, para otorgarle una partida económica especial de 6.1 mdp. Esto, porque la mayor parte de los recursos que recibe el Imeplan se van al pago de nómina. Tan solo este año de los 51.2 mdp presupuestados al instituto, 44.7 mdp serán para el capítulo de servicios personales, es decir, 87.3 por ciento de todo su gasto.
Según los datos del anexo técnico del convenio, documentos que pueden consultarse en la página web de la institución, Sofiaa será un software que se alimentará con datos que aportará el Imeplan para crear escenarios como una obra de infraestructura o proyecto; una nueva tecnología de transporte; configuración de rutas y/o frecuencias en el transporte público; un nuevo esquema tarifario, y el desarrollo o redensificación con empleo o vivienda en la ciudad.
Para esos diseños a futuro el Imeplan aportará algunos datos del pasado, como la Encuesta de Origen y Destino de Transporte Público de 2023 y los censos socioeconómico y de empleo 2020; otros datos generales como el Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE), que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi); los conteos vehiculares y de aforos en transporte público que estén disponibles; la base de datos de escuelas, e incluso datos que no existen y que serán solo una estimación, como la movilidad de los trabajadores del sector informal.
Yeriel Salcedo Torres, representante del Observatorio Ciudadano de Movilidad, dijo que si bien es importante incorporar la inteligencia artificial a la toma de decisiones, lo que preocupa es que ésta se alimente de información que no es concreta. Indicó que en el estado todavía hay instituciones a cargo de indicadores y datos “en pañales o que simplemente no están haciendo nada”.
Esto permitiría, agregó, manipular la información con la que se alimente el software. Un ejemplo, añadió, es la encuesta de origen y destino, a la cual ya se hicieron señalamientos de sesgos utilizados para que el transporte saliera mejor evaluado.
Indicó que la alimentación de datos “sí da miedo”, porque podría ayudar a que se concreten proyectos para el automóvil, como el segundo piso de la avenida López Mateos.
Por su parte, Gustavo Flores Delgadillo, representante del Observatorio Ciudadano de Movilidad, AC, dijo que el costo del programa es muy alto, ya que un sistema similar y su asesoría puede conseguirse por menos de la mitad del monto, ya que se trata de programas que ya se usan.
Añadió que todas las mediciones que se hagan son importantes para resolver los problemas de movilidad en la ciudad, “pero el cómo lo hagas también influye. El hecho de que el Imeplan esté desarrollando esta estrategia a través de análisis de datos que tienen una temporalidad anterior o con datos sintéticos que salen de bases de datos proyectadas nada más, tendrán el vicio de no ser fidedignos y no reflejarán realmente los hábitos de traslado de la gente”.
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