Lo que comenzó con un balón de básquetbol y un libro en una de las regiones más marginadas de Oaxaca terminó convirtiéndose en una historia de disciplina, esfuerzo y servicio a la nación. Los tenientes Dylan Hassam Ramírez Sánchez y Alejandra Antonio García, integrantes de la comunidad triqui, compartieron en entrevista con Guillermo Ortega Ruiz cómo el deporte cambió su destino y los condujo a convertirse en oficiales del Ejército Mexicano.
Ambos forman parte de la generación de jóvenes conocidos como los "Niños Triquis", un proyecto impulsado por la Academia Indígena de México que utilizó el deporte y la educación como herramientas para abrir nuevas oportunidades a niños de comunidades indígenas de Oaxaca.
Durante una entrevista, Dylan Hassam Ramírez Sánchez recordó que creció en la región triqui, ubicada en la zona mixteca del estado de Oaxaca, donde para muchos jóvenes las opciones de desarrollo parecían limitadas.
"Cuando volteábamos alrededor veíamos montañas y muchos sueños truncados. La mayoría pensaba en emigrar al extranjero como única alternativa", relató.
Explicó que la llegada del profesor Sergio Ramírez Zúñiga marcó un punto de inflexión en la vida de decenas de niños al introducirles el básquetbol y fomentar el hábito de la lectura.
"Nos enseñó que un balón y un libro podían ser nuestras herramientas para enfrentar al mundo. Nos inculcó disciplina, pasión, compromiso y la idea de soñar en grande", señaló.
Por su parte, Alejandra Antonio García destacó que para muchos niños indígenas los sueños parecen inalcanzables debido a las condiciones sociales y económicas de sus comunidades.
"El básquetbol nos abrió completamente el mundo. Nos hizo entender que también podíamos construir un futuro aquí en México y no necesariamente seguir el camino de la migración", afirmó.
Ambos coincidieron en que el proyecto deportivo nunca tuvo como único objetivo formar atletas de alto rendimiento, sino impulsar el desarrollo profesional y académico de sus integrantes.
Posteriormente, gracias a visitas organizadas al Heroico Colegio Militar, conocieron de cerca la vida castrense y comenzaron a interesarse por una carrera dentro de las Fuerzas Armadas.
"Veíamos a los militares ayudar a la población y siempre los admirábamos. Ahí nació el sueño de ingresar al Heroico Colegio Militar", explicó Dylan.
El proceso de admisión implicó superar exigentes evaluaciones físicas, médicas, psicológicas y académicas. De todo el equipo de los Niños Triquis, únicamente Dylan y Alejandra lograron ingresar a la institución militar.
Ya dentro del sistema educativo militar, ambos encontraron una continuidad de los valores aprendidos en el deporte.
"La disciplina que te da el deporte es reforzada por la disciplina militar. Te ayuda a desarrollar el carácter y a cumplir tus objetivos", señaló Alejandra.
Para Dylan, la formación castrense fortaleció principios como la constancia, la preparación permanente y el trabajo en equipo.
"Aprendimos a ver los problemas como escalones para alcanzar metas más altas. La carrera militar nos enseñó que siempre debemos prepararnos para servir mejor", indicó.
Los jóvenes oficiales también destacaron el impacto que ha tenido su trayectoria en sus comunidades de origen, donde se han convertido en ejemplos de superación para nuevas generaciones.
"Cuando regresamos, nuestras familias y vecinos notaron cambios importantes en nosotros. Nos ven con orgullo porque demostramos que los sueños sí pueden cumplirse", comentó Dylan.
Alejandra agregó que su experiencia busca inspirar a otros jóvenes indígenas a perseguir sus metas sin importar las dificultades.
"Quiero que vean que no hay imposibles. Con actitud, disciplina y esfuerzo se pueden alcanzar grandes objetivos", expresó.
Actualmente ambos continúan su carrera dentro del Ejército Mexicano y se encuentran en proceso de ascender al grado de capitán, consolidando una trayectoria que comenzó en las canchas de básquetbol de la región triqui y que hoy los convierte en referentes de superación, educación y servicio para sus comunidades.
#ConOrtegaALas10 | El deporte los llevó a la vida militar y hoy están encaminados a ser capitanes. Esta es la historia de Alejandra Antonio García y Dylan Hassan Ramírez Sánchez, tenientes intendentes de la Defensa.
— El Financiero (@ElFinanciero_Mx) June 10, 2026
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