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Semáforos incluyentes ayudarían, pero las banquetas siguen siendo el principal obstáculo

Semáforos incluyentes ayudarían, pero las banquetas siguen siendo el principal obstáculo

Ante la posibilidad de transformar los cruces peatonales con semáforos incluyentes y señalética especial, personas con discapacidad visual de la Organización de Invidentes A.C. ven la medida como un avance positivo; sin embargo, advierten que antes de incorporar nuevos dispositivos, la prioridad debe ser reparar banquetas, corregir rampas mal diseñadas y eliminar obstáculos que hoy convierten el traslado diario en un riesgo constante.

Rodolfo Sandoval explicó que uno de los principales problemas con los actuales semáforos auditivos es el rechazo de algunos vecinos por el ruido constante del pitido. Señaló que en la zona de Belén y Manuel Acuña, donde se ubica la sede de la organización, un semáforo con sonido fue silenciado porque a los residentes les molestaba. 

Para él, el modelo ideal no es un pitido continuo, sino semáforos parlantes que indiquen con voz clara qué calle está en alto y cuál puede cruzarse, como: “Manuel Acuña en alto” o “Belén puede cruzar”, lo que evitaría confusión y conflictos con la población cercana.

Sandoval consideró que, si bien la propuesta de semáforos y señalética incluyente es positiva, existen prioridades más urgentes. Destacó que el mayor obstáculo diario son las banquetas en mal estado: rotas, con árboles, postes, alambres o invadidas por autos. 

Explicó que el bastón no siempre detecta ramas o estructuras elevadas, lo que provoca golpes y accidentes. Puso como ejemplo colonias como San Miguel de Buen Titán, cerca del zoológico, donde describió la situación como crítica por el deterioro generalizado de las banquetas.

En cuanto a prioridades, Rodolfo Sandoval señaló que además de los cruces de avenidas, debería considerarse la instalación de sistemas parlantes en paraderos del transporte público que anuncien qué ruta llega, lo que permitiría a las personas con discapacidad visual desplazarse con mayor autonomía. Asimismo, propuso que las líneas táctiles en los cruces no se interrumpan a mitad de la calle, sino que conecten directamente una esquina con la otra para servir como guía continua.

Por su parte, Emilio Soliz Ramos, subrayó que las banquetas deterioradas y los semáforos sin señalización clara representan riesgos constantes. Añadió que muchas rampas están mal ubicadas, lo que provoca que las personas crucen en diagonal en lugar de hacerlo en línea recta, incrementando el peligro de accidentes.

Desde su experiencia, las zonas que deberían atenderse primero son el centro y el oriente de la ciudad, aunque reconoció que cada municipio enfrenta problemáticas distintas.

JC