Comerciantes, lancheros y pescadores de la ribera del lago de Chapala se manifestaron ayer en contra del proyecto acueducto Solís, a desarrollarse en Guanajuato, al advertir que podría reducir de manera crítica el nivel del cuerpo lacustre y afectar la actividad económica de la región.
“El motivo es principalmente por la falta de recurso hídrico que llegaría a Chapala. De hecho, si hacen eso del acueducto, en tres años el lago de Chapala se nos seca”, expuso Blanca Estela Ibarra, líder de comerciantes.
La manifestación se realizó en las instalaciones de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en la ciudad, en calzada del Federalismo, y luego se trasladó a Ciudad Judicial. Los inconformes señalaron que la principal preocupación del proyecto es la disminución del recurso hídrico que podría provocar en el lago, el cual, aseguraron, depende en gran medida de los excedentes de la Presa Solís, ubicada en Guanajuato.
Explicaron que actualmente existe un acuerdo para que cuando la presa rebasa el 90 por ciento de su capacidad, el agua excedente sea vertida hacia Chapala. Con el acueducto, alertaron, la presa ya no alcanzaría ese nivel y se eliminaría el flujo de excedentes hacia el lago.
Actualmente, apuntaron, la economía local depende directamente del turismo que genera el lago y una reducción en sus niveles impactaría a comerciantes, prestadores de servicios y habitantes de la ribera.
Además, advirtieron que el lago cumple una función de regulación climática en la región, por lo que si se deteriora también afectaría al Área Metropolitana de Guadalajara (AMG).
Los manifestantes también señalaron que han promovido diversos amparos para frenar el proyecto; sin embargo, acusaron que estos han sido rechazados por autoridades judiciales sin una explicación clara.
Ante la problemática, hicieron un llamado a la Presidencia de la República para que intervenga y revise los posibles impactos ambientales y sociales.
ALCALDES, TAMBIÉN EN CONTRA
El domingo, las y los alcaldes de los ocho municipios de la ribera de Chapala solicitaron al gobierno federal abrir un diálogo y reconsiderar la construcción del acueducto Presa Solís-León, al advertir posibles afectaciones ambientales, económicas y sociales en la región.
En un pronunciamiento, las autoridades municipales señalaron que el proyecto reduciría el volumen de agua que ingresa al lago de Chapala, lo que impactaría su función como regulador ecológico y su relevancia turística.
El llamado fue suscrito por los ayuntamientos de Chapala, Ocotlán, Jamay, La Barca, Poncitlán, Jocotepec, Tizapán el Alto e Ixtlahuacán de los Membrillos.
“El lago de Chapala no se toca, se cuida y se defiende. Hacemos un llamado respetuoso, pero firme a la Comisión Nacional del Agua (Conagua). La invitación es a transparentar la información y abrir el diálogo con los municipios”, expresó el alcalde de Chapala, Alejandro de Jesús Aguirre Curiel.
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