El académico de la Universidad de Guadalajara y especialista en seguridad, Alfonso Partida Caballero, afirmó que, pese a la disminución en la visibilidad de los delitos de alto impacto en Jalisco, la violencia desapareció, sino que se transformó en eventos focalizados y reacomodos criminales.
Explicó que, tras los episodios de alta violencia registrados entre el 22 y el 24 de febrero, era previsible una reducción en la intensidad debido al despliegue de elementos de la Guardia Nacional y del Ejército. Sin embargo, advirtió que persisten homicidios, desapariciones y hechos de alto impacto en distintas zonas, aunque de manera más dispersa.
El especialista señaló que algunos delitos, como bloqueos con vehículos incendiados o el uso de ponchallantas, continúan ocurriendo, pero con menor cobertura mediática. Añadió que esta situación genera una percepción de calma que no corresponde con la realidad.
Asimismo, cuestionó el manejo de las cifras oficiales, al indicar que las desapariciones no siempre se reflejan en estadísticas de homicidios, lo que distorsiona la dimensión del problema. También advirtió sobre una aparente ausencia de estrategia clara por parte de las autoridades locales, lo que contribuye a una violencia “residual y selectiva”.
Finalmente, planteó la preocupación de que exista un posible acuerdo tácito entre autoridades y grupos criminales para reducir la visibilidad de la violencia en determinados periodos, como el mundial de fútbol, lo que explicaría, según su análisis, la disminución de eventos de alto impacto sin una solución de fondo al problema de seguridad en la entidad.
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