La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) informó que vecinos de la colonia Las Pintas, en el municipio de El Salto, se inconformaron por la contaminación derivada de la falta de acciones de conservación en la presa Las Pintas, operada por el SIAPA.
Esta situación ha generado acumulación masiva de maleza acuática, falta de desazolve, descargas de giros industriales directamente al canal de El Ahogado. También señalaron la omisión de las autoridades de actuar frente a los rellenos irregulares que han ido desapareciendo parte del polígono de lo que cartográficamente representa la presa.
A estas inconformidades se sumaron las actas de investigación 15 y 18 de 2026, iniciadas de oficio por la CEDHJ a raíz de las problemáticas en torno a la calidad del agua suministrada por la planta potabilizadora No. 1 de Miravalle, construida en 1956 y ampliada en 1978.
Se acumularon, además, dos inconformidades adicionales: la primera, relacionadas con descargas (afloramiento de aguas residuales) y daños en la infraestructura del SIAPA en la colonia la Duraznera, la cual, por la orografía de la zona corren hacia el arroyo de En medio y posteriormente se conectan con la presa Las Pintas; la segunda, sobre las afectaciones en los fraccionamientos Parques del Bosque y Parques de Santa María, ya que ambos colindan con el Arroyo Seco.
La investigación se desarrolló con una visión de cuenca, es decir, desde un enfoque de análisis socioambiental integral y sistémico de la importancia que representa la presa de Las Pintas y su área de influencia, que trasciende la simple revisión legal o el diagnóstico de la infraestructura hidráulica operada por el SIAPA, al analizarla como un nodo vital para la seguridad humana y la resiliencia ambiental frente a riesgos de inundación, o incluso, como referente en la garantía del derecho humano al agua potable de gran parte del AMG.
Por ello, la CEDHJ se pronunció para que los municipios que comparten el territorio de la presa Las Pintas -San Pedro Tlaquepaque y El Salto- actualicen y alineen sus ordenamientos territoriales respecto al uso de suelo y atiendan a las notorias invasiones y rellenos que han desaparecido parte de su cuerpo.
La finalidad es proteger dicho vaso, ya que la alteración de su capacidad tendrá impactos no solo en el derecho humano al agua de las personas que habitan en la zona metropolitana, sino también en el medio ambiente y el equilibrio ecológico.
La presa Las Pintas tendrá que contemplarse no sólo como infraestructura, sino también como un elemento con una función social y ecosistémica para la sostenibilidad ambiental dentro de una región hidrológica ya muy lacerada como lo es la Lerma-Santiago.
Las descargas irregulares vertidas a cuerpos de agua son de jurisdicción federal, de conformidad con la normativa sobre la materia. No obstante, los municipios tienen la atribución de prevenir y controlar las aguas residuales que se descarguen en los sistemas de drenaje y requerir la instalación de sistemas de tratamiento al organismo operador, ya que es evidente que la contaminación pone en riesgo las fuentes de abastecimiento de agua para consumo humano, ya sean superficiales o subterráneas, puesto que, al regresar al medio ambiente, en calidades no aptas, se compromete la salud pública en la zona y la de los habitantes. Por lo que la CEDHJ llamó a trabajar en conjunto con el gobierno federal para resolver esta problemática.
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