Entre 2021 y 2023 Zapopan pasó de recolectar cerca de 598 mil toneladas de basura al año a más de 796 mil, un incremento que, según el estudio ‘Evaluación social del manejo de residuos sólidos urbanos y la cultura de reciclaje en Zapopan, Jalisco’, está relacionado con el crecimiento demográfico y urbano del municipio, así como con el aumento en el consumo de productos desechables y de un solo uso.
La investigación realizada por María Ishabel Castañeda Álvarez advierte que el municipio enfrenta una problemática ambiental cada vez más compleja debido al crecimiento urbano acelerado y al incremento en los patrones de consumo de productos desechables y de un solo uso.
El análisis sostiene que la expansión poblacional ha provocado una mayor generación de residuos sólidos urbanos sin que exista una infraestructura suficiente para separación, reciclaje y disposición final, situación que incrementa la presión sobre el sistema de recolección y los espacios destinados para confinamiento de basura.
El estudio identifica elementos culturales que mantienen el problema y entre ellos destaca la llamada “cultura desechable”, entendida como hábitos de consumo donde los residuos son vistos como un problema individual y no colectivo.
Señala además que gran parte de la población no percibe el reciclaje ni la separación de residuos como una responsabilidad compartida, lo que limita la efectividad de programas ambientales implementados por las autoridades. Datos de 2024 retomados del Instituto de Información Estadística y Geográfica (IIEG) muestran que únicamente el 51.4 por ciento de las viviendas en Zapopan separa o reutiliza residuos.
El estudio también identifica una débil coordinación entre gobierno, ciudadanía y empresas privadas, además de regulación insuficiente e infraestructura limitada para reciclaje.
En el caso del sector privado, la investigación advierte que muchos modelos de producción continúan basados en productos y empaques desechables, lo que contribuye al aumento constante de residuos sólidos urbanos.
Como parte de las propuestas, el documento plantea avanzar hacia un modelo de economía circular enfocado en prevención, reutilización y recuperación de materiales, además de fortalecer la educación ambiental y la participación ciudadana.
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