Una mujer murió el miércoles tras recibir disparos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) durante un operativo migratorio a gran escala en la ciudad de Mineápolis, Minnesota, informó el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos.
De acuerdo con la subsecretaria del DHS, Tricia McLaughlin, la mujer fue descrita como “una alborotadora violenta” que presuntamente utilizó su vehículo como un arma al intentar arrollar a los oficiales, lo que calificó como un “acto de terrorismo interno”.
La funcionaria aseguró que un agente de ICE, al “temer por su vida”, realizó “disparos defensivos” que derivaron en la muerte de la conductora. Añadió que varios agentes resultaron heridos, aunque se espera que se recuperen por completo.
El incidente ocurrió mientras ICE ejecutaba un operativo en Mineápolis, donde el DHS ha reportado la detención acumulada de más de mil migrantes, incluidos ciudadanos de Ecuador, México y El Salvador. Tan sólo el lunes, más de 150 personas fueron arrestadas, en lo que se considera la mayor operación migratoria del año en el estado.
Sin embargo, versiones locales y material audiovisual difundido en redes sociales han generado dudas sobre el relato federal.
En los videos se observa a la mujer dentro de una camioneta oscura rodeada por agentes que le ordenan descender del vehículo. Al intentar retirarse del lugar, uno de los oficiales dispara hacia la ventanilla del conductor y, segundos después, el automóvil se impacta contra otro vehículo estacionado. En las imágenes no se aprecia con claridad que la mujer haya atropellado a algún agente, como sostienen las autoridades federales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, responsabilizó a la víctima por lo ocurrido y la acusó de resistirse a la autoridad. En un mensaje publicado en Truth Social, afirmó que la conductora “se comportó de manera caótica” y arremetió contra la “izquierda radical”, a la que señaló de fomentar ataques contra agentes del orden. El mandatario sostuvo que el agente actuó en defensa propia.
Por su parte, el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, criticó duramente la presencia de agentes federales en la ciudad y aseguró que está generando “caos”. Tras el tiroteo, exigió la salida inmediata de ICE y reiteró el respaldo de su administración a las comunidades inmigrantes y refugiadas. El jefe de la Policía local, Brian O’Hara, señaló que no hay indicios de que la mujer fuera objetivo de alguna investigación y que, aparentemente, solo se encontraba bloqueando la calle.
Posteriormente se dio a conocer que la mujer fallecida fue identificada como Renee Nicole Good, ciudadana estadounidense de 37 años. Su muerte provocó concentraciones masivas en el lugar del tiroteo, donde miles de personas acudieron con flores, velas y mensajes para rendirle homenaje. Familiares y vecinos la describieron como una mujer “amable y amorosa”, y señalaron que dejó a un hijo de seis años.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, calificó el hecho como “totalmente evitable” y sostuvo que era previsible ante el despliegue masivo de ICE en la ciudad. El episodio ocurre en un clima político tenso en el estado, marcado por controversias recientes y por el anuncio de la administración Trump de reforzar con miles de agentes federales las operaciones migratorias, particularmente en comunidades como la somalí.
La muerte de Good se suma a otros fallecimientos registrados durante operativos migratorios bajo el actual gobierno federal y ha reavivado comparaciones con el caso de George Floyd, quien murió en 2020 a manos de la policía en Mineápolis, detonando protestas nacionales contra el racismo y la brutalidad policial.
El tiroteo permanece bajo investigación, mientras crece la presión pública para esclarecer lo ocurrido y revisar el uso de la fuerza por parte de las autoridades federales.
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