Lisi Celis, cofundadora del Frente Nacional Contra la Violencia Vicaria, inició la noche del 25 de enero un plantón indefinido frente a Casa Jalisco para exigir el cumplimiento de resoluciones judiciales federales relacionadas con la custodia de su hijo menor y denunciar lo que califica como violencia institucional e impunidad por parte de autoridades estatales. Al no haber cambios desde entonces, ella continúa con la acción y estará en el lugar de manera indefinida.
En entrevista, afirmó que permanecerá en el lugar hasta que se atiendan sus demandas y se garantice el cumplimiento de los amparos que, asegura, ha ganado en tribunales federales. Señaló que pese a existir resoluciones a su favor, estas han sido revocadas o ignoradas por autoridades locales.
“Aquí seguiré y señalaré todo lo que tengo que señalar. De la misma manera, creo que necesito el apoyo del gobierno federal, necesito que la Secretaría de las Mujeres vigile lo que está sucediendo. No estoy pidiendo favores, no estoy pidiendo acuerdos a mi favor”, expresó.
A la fecha, añadió, no ha recibido apoyo gubernamental y la instrucción hacia funcionarios ha sido mantener una “indiferencia absoluta”. Celis promovió un amparo para que se le garanticen condiciones mínimas durante su protesta, como acceso a energía eléctrica, agua, sanitarios, atención médica y seguridad.
Celis recordó que mantiene abiertos múltiples procesos judiciales desde 2019 y acusó al padre de sus hijos de haber incumplido en más de 200 ocasiones órdenes judiciales estatales y federales sin recibir sanciones. En contraste, dijo enfrentar comparecencias constantes ante juzgados penales y familiares, fiscalías, entre otras instancias.
No es la primera vez que Celis se planta a las afueras de la residencia oficial estatal por la violencia vicaria que padece. En la pasada administración hizo una huelga de hambre de seis días basada en líquidos y otra protesta que se extendió por más de 20 días. En esta ocasión, advirtió, podría iniciar nuevamente una huelga de hambre si no obtiene respuesta de las autoridades.
La cofundadora del Frente Nacional Contra la Violencia Vicaria aseguró que teme por su seguridad, aunque continuará con el plantón. “No hay fecha. Aquí me voy a quedar”, insistió.
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