El director del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos, Joe Kent, renunció este martes a su cargo, al asegurar que Irán “no presentaba una amenaza inminente” y manifestar su rechazo a la guerra en el Golfo Pérsico.
A través de una carta pública difundida en redes sociales, Kent informó que su dimisión tiene efecto inmediato y argumentó que no puede respaldar, “en conciencia”, el conflicto impulsado por Washington en coordinación con Israel.
En el documento, el exfuncionario sostuvo que la decisión de ir a la guerra no respondió a un riesgo inmediato para la seguridad nacional, sino a presiones externas. “Es evidente que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”, escribió.
Kent también afirmó que el presidente fue influido por una “campaña de desinformación” promovida por funcionarios israelíes y sectores mediáticos, lo que, a su juicio, derivó en una evaluación errónea sobre la amenaza iraní.
El ahora exdirector del Centro Nacional Antiterrorista, organismo encargado de concentrar y analizar información estratégica en materia de seguridad, subrayó que la narrativa oficial sobre la inminencia del riesgo carece de sustento, lo que podría debilitar la posición del gobierno ante el Congreso y la opinión pública.
En su carta, Kent recordó que durante su primer mandato, Trump mantuvo una política exterior orientada a evitar “guerras interminables”, y consideró que el actual conflicto contradice esa línea. No obstante, planteó que el mandatario aún puede “revertir el rumbo” y desescalar la confrontación.
After much reflection, I have decided to resign from my position as Director of the National Counterterrorism Center, effective today.
— Joe Kent (@joekent16jan19) March 17, 2026
I cannot in good conscience support the ongoing war in Iran. Iran posed no imminent threat to our nation, and it is clear that we started this… pic.twitter.com/prtu86DpEr
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