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Guadalajara vivió una velada extraordinaria la noche del miércoles con el regreso triunfal de Lindsey Stirling al escenario del Auditorio Telmex. La violinista estadounidense ofreció un espectáculo que fusionó con maestría música, danza, acrobacia y tecnología visual ante más de 4 mil asistentes, como parte de su “Duality Tour”.
Tras seis años de ausencia en la ciudad, Stirling apareció poco después de las 21:00 horas acompañada de su violín, un baterista, un guitarrista y cuatro bailarinas. Desde los primeros acordes de Eye of the untold her, The arena y Underground, el público se entregó por completo. Cada tema fue acompañado de una puesta en escena envolvente, con coreografías perfectamente sincronizadas, cambios de vestuario y un juego de luces que transportaron a los asistentes a una experiencia multisensorial única.
“¡Buenas noches, Guadalajara! Los extrañé. Gracias por hacer que regresara”, dijo la artista de 38 años en español, antes de explicar en inglés que fueron los comentarios de sus fans en redes sociales los que la motivaron a volver a México: “Le decía a mi agencia: ‘¿podemos regresar?’ Incluso les mandaba capturas de pantalla de sus mensajes. Así que gracias por hacer esto posible”.
A lo largo del recital, Stirling alternó entre violines eléctricos y acústicos, combinando su virtuosismo musical con acrobacias aéreas en telas, rutinas de contorsión y momentos en los que conectó emocionalmente con la audiencia. Temas como Firefly, Elements, Evil twin, Serenity now y Between twilight se sucedieron entre actos teatrales y visuales, como cuando pidió al público respirar con ella para crear una atmósfera introspectiva.
Canciones como Shatter me, Kintsugi, Crystallize y Untamed marcaron el clímax de la noche, cada una acompañada por impresionantes secuencias escénicas. En el tramo final, la artista interpretó Inner gold y First light, para luego despedirse con Survive, no sin antes invitar a los fans a acercarse al escenario para tomarse una foto grupal en 360°, algo que se ha vuelto tradición en sus shows.
“¡Oh por Dios, los amo! Muchas gracias por su energía, fue muy divertido tocar para ustedes. Volveré pronto”, exclamó visiblemente conmovida.
Con una duración cercana a la hora con 45 minutos, el show confirmó por qué Lindsey Stirling es una de las artistas más innovadoras del crossover clásico. Su gira por México concluirá este viernes en Monterrey, tras dos fechas con lleno total en el Auditorio Nacional. En Guadalajara, dejó claro que su violín no solo se escucha, se vive.
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