El niño jugando aprende
Jean Piaget
El artículo 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos establece que toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten. También la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos consagra una serie de derechos para las y los mexicanos, entre ellos a la salud, a la educación, al trabajo digno y bien pagado, a la seguridad, al agua, etc.
Ahora bien, en México las autoridades y las y los legisladores tienen la responsabilidad de trabajar para asegurarse que tengamos la oportunidad de ejercer estos derechos. El problema es que hemos normalizado y nos hemos acostumbrado a que las administraciones federales, estatales y municipales emanadas de un partido o de otro nos brinden servicios públicos insuficientes y de baja calidad.
Un pretexto es que no hay recursos económicos suficientes, pero hay que recordar que México se posiciona como la decimosegunda economía más grande del mundo según las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), con un Producto Interno Bruto (PIB) que ronda los 2 billones de dólares, pero el problema es que unas cuantas familias son las que concentran la mayor riqueza, por lo que urge una reforma fiscal para que los que más tienen dinero paguen más impuestos y así el Estado tenga más recursos para brindar más y mejores servicios a los mexicanos, claro que debe haber una gestión responsable, honesta, eficiente y transparente de los recursos.
Estos razonamientos son importantes porque la Asociación Mexicana de Psicólogos y Psicólogas (Amepp) recientemente le presentó a la Presidencia de México el proyecto de creación de la red de ludotecas para el bienestar de las niñas y los niños, que es un proyecto innovador y que consiste en que en cada entidad del país se implementen ludotecas centrales e itinerantes incluyentes para fortalecer el desarrollo integral y el bienestar de las niñas y niños y promover la unidad y el buen funcionamiento de las familias.
Contarían con los siguientes servicios: juegos individuales y grupales con juguetes clasificados para niñas y niños; eventos psicoeducativos y educativos para la niñez y para los padres; servicios de psicoterapia infantil para los problemas emocionales y de conducta; obras interactivas de teatro guiñol; ciclos de cine; librería; ecocafetería; renta de espacios para ecofiestas infantiles; venta de una revista mensual especializada, entre muchas otras cosas interesantes.
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