Con casi catorce meses de retraso, obras sin terminar y muchas dudas sobre el costo final del proyecto, ayer comenzó a funcionar la Línea 4 de Tren Ligero. Este nuevo sistema de transporte masivo podría cubrir una deuda con los habitantes de Tlajomulco de Zúñiga, especialmente quienes compraron una vivienda en colonias y fraccionamientos sin servicios, entre éstos el de transporte público. A partir del mes de enero el gobierno de Pablo Lemus deberá comenzar a pagar a la concesionaria los más de 21 mil 538 millones de pesos (mdp) por la operación del tren a lo largo de 36 años.
La Línea 4 es el proyecto más importante de la anterior administración estatal, que encabezó Enrique Alfaro Ramírez. Para ponerlo en marcha, se firmó un contrato bajo la modalidad de coinversión público-privada con el Consorcio Tren Ligero Línea 4, SAPI de CV, conformado por las empresas Mota Engil México y CRRC Co. Limited.
El contrato original estableció que la obra costaría 9 mil 725 millones de pesos, que se dividieron de la siguiente manera: 2 mil mdp de la Federación, 2 mil 100 mdp del gobierno del estado y 5 mil 625 mdp de la empresa. En este mismo documento se señala que las obras debían entregarse en octubre de 2024, lo que no ocurrió.
Desde que comenzaron las obras se firmaron al menos diez convenios modificatorios al contrato original. En estos se establecieron nuevos plazos para la entrega del proyecto ejecutivo, pues las obras comenzaron sin que éste estuviera listo, en lo que se ha convertido la marca de la casa. Otros convenios fueron para ampliar el plazo de entrega de las obras; el último, por cierto, se venció el 24 de noviembre pasado, sin que estuvieran completamente terminadas.
En la firma de convenios también quedó en evidencia que se vislumbran problemas para que el sistema de transporte sea financiable. En el contrato original se había previsto que los más de 21 mil mdp que se pagarán a la empresa, en mensualidades de casi 50 mdp, saldrían de lo que se recaude de la tarifa. Posteriormente se decidió que también se usarían los recursos de las líneas 1, 2 y 3 de Tren Ligero y, más tarde, que todos los recursos del Siteur, para finalmente dejarle la carga al gobierno del estado, con las participaciones federales, como si fuera deuda pública.
Los pagos al Consorcio Tren Ligero Línea 4 tendrán que empezar a realizarse a partir del próximo mes de enero.
El mismo gobierno del estado confirmó que la Línea 4 funcionará de manera “manual”, porque aún faltan obras, como pasos a desnivel con cruces viales, uno de estos a cargo de Ferromex. Mientras esto ocurre, seguramente será necesaria la presencia de agentes viales para evitar algún accidente.
También será necesario revisar cómo se estructurarán las rutas alimentadoras, para que este nuevo sistema realmente le sirva a la gente, ya que de lo contrario veremos la proliferación de mototaxis en torno a las estaciones del tren, especialmente en Tlajomulco. Y es que, si se trata de pagar una deuda, después de que para muchos el sueño de tener una vivienda se convirtió en pesadilla, esperamos que el trabajo se haga completo.
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