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Datos para la libertad 

Los resultados de la Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad (Enpol) 2021, presentados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) el 7 de diciembre, confirman que en México la tortura se comete de manera generalizada y sigue siendo común usar la fuerza durante todas las etapas del procedimiento penal. 

A más de cinco años de la implementación del sistema de justicia penal acusatorio, continúan las violaciones al debido proceso, las detenciones arbitrarias, los actos de tortura física y psicológica, la fabricación de culpables y las defensas inadecuadas. 

En México, cuatro de cada cinco personas privadas de la libertad fueron detenidas de manera arbitraria, sin que existiera una orden de aprehensión en su contra. Al 58.8 por ciento de ellas no se les informó sobre los motivos de la detención, y a más de 75 no se les hizo conocer sus derechos. El 85 por ciento de las personas sufrieron algún tipo de uso de la fuerza o fueron amenazadas con arma durante la detención, siendo 79.9 de ellas quienes refirieron que no existía justificación alguna para el uso de fuerza en su contra al obedecer las órdenes de las autoridades. Ante esto, seis de cada 10 personas detenidas sufrieron una forma de violencia psicológica, y 48.6 por ciento vivieron agresiones físicas durante el momento del traslado hacia la Agencia del Ministerio Público. 

Las violaciones de derechos humanos persisten también en la estancia en la Agencia del Ministerio Público, donde el 42.1 por ciento sufrió golpes y maltratos por no querer aceptar los falsos hechos. La Enpol revela la continuidad del uso de métodos de tortura en esta etapa del proceso, señalando como ejemplos las prácticas de incomunicación, amenazas de muerte o de presentar los cargos fabricados, golpes, desnudez forzada, asfixia o descargas eléctricas. 

En lo que concierne a Jalisco, 63 por ciento de las personas fueron víctimas de tortura psicológica durante el traslado hacia la Agencia del Ministerio Público, mientras que 51.7 vivieron actos de tortura física, colocándose en el décimo lugar a nivel nacional en cuanto a la comisión de agresiones físicas. Asimismo, 45 por ciento de la población declaró haber sufrido alguna forma de tortura dentro de las instalaciones de la Fiscalía del Estado. 

Los resultados de la Enpol evidencian la ausencia de la defensa legal, tanto para presentar pruebas para demostrar la inocencia de las personas detenidas o evitar que se les forzara para declararse culpables a fin de concluir los procesos penales, como para dar seguimiento ante los actos de tortura cometidas en su contra. Algunas de las muestras de ello son el aumento de personas en situación de reclusión sin sentencia, la negación por parte de más de 40 por ciento de personas encarceladas de haber cometido un delito y que 39.2 de ellas tiene más de dos años esperando la resolución. 

La Enpol reveló también la falta de perspectiva de género para atender las necesidades de las mujeres en situación de reclusión, siendo ejemplos las negativas de realizar las revisiones para las embarazadas, exigencia mayor que a los hombres para el uso de algún método anticonceptivo, falta de acceso a las toallas sanitarias para 73 por ciento de las mujeres y personas menstruantes o frecuentes abusos y violaciones sexuales. 

La Enpol constituye una herramienta para conocer las características sociodemográficas de las personas privadas de la libertad, condiciones de su detención y estancia en los centros penitenciarios, además de ser un instrumento de exigencia de que sus derechos sean garantizados. Mediante las entrevistas con 67 mil 584 personas se documentó el grave panorama de injusticias y violaciones de derechos humanos que sufren las personas en situación de reclusión en México. Los datos revelados reflejan diversas omisiones y fallas institucionales, y esperamos que con base en este esfuerzo se construya una ruta de acción para generar las condiciones de justicia y reinserción social integral enfocada en restituir derechos de más de 220 mil personas privadas de la libertad en el país. 

anna.chimiak@gmail.com

jl/I