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El gran reemplazo

El cáustico Michel Houellebecq escribió en 2015 la novela Sumisión, donde describe cómo el islam no sólo cobra popularidad entre la población, sino que se hace de las principales instituciones (entre ellas, la Sorbona), hasta que el candidato de la Fraternidad Musulmana, Mohammed Ben Abbes, llegara al poder… en 2022. El mismo día que apareció la novela en las librerías (7 de enero de 2015) coincidió con el atentado a la revista Charlie Hebdo, donde moriría su amigo, el economista Bernard Maris, quien escribió un libro: Houellebecq economista (“Hacer de Houellebecq un economista sería tan vergonzoso como comparar a Balzac con un psicólogo conductista”). 

La idea de Houellebcq no es nueva. En 2010, el también escritor francés Renaud Camus escribió El gran reemplazo para revelar la idea de que existe un complot internacional de las élites para reemplazar a la población blanca por inmigrantes de oriente medio y del norte de África, más fáciles de manipular. El problema, dice Camus, lo ejemplifica con un cuchillo “cambias el mango, luego la hoja, pero siempre es el mismo cuchillo”. Así ocurriría con la población blanca. 

Antes, el autor francés Jean Raspail publicó El desembarco en 1973, donde vaticina la invasión pacífica de Francia, y luego Occidente, por hordas de migrantes magrebíes y musulmanes. Esto enfrenta al hombre civilizado europeo –con una población cada vez más envejecida– a un dilema: ¿cómo confrontar el problema sin perder su compostura antidiscriminatoria y su cultura milenaria? Alega que así murió el imperio romano: “a fuego lento… aunque esta vez puede que se produzca un incendio repentino”. Y agrega algo que Houellebecq vislumbró en Sumisión, que en su momento “también la caridad denominada cristiana se revelará impotente. Serán crueles esos tiempos”. 

Si bien para los europeos la premisa de que su identidad cristiana está siendo avasallada por el multiculturalismo y la pluralidad étnica (y que ha despertado sentimientos de extrema derecha) ya desde hace tiempo, en Estados Unidos de América (EUA) el sentimiento es similar: en agosto de 2017 en Charlottesville, Virginia donde apareció el canto de “You will not replace us” (“No nos reemplazarán”), que luego el “you” se transformó en “jews” (judíos). En ese tiempo, el principal instigador despachaba en la Casa Blanca: Donald Trump. 

Por desgracia, también en otras partes del mundo están ocurriendo hechos similares: el 15 de marzo de 2019, 51 personas fueron asesinadas (y otras tantas heridas) en dos tiroteos en sendas mezquitas de la ciudad de Christchurch, en Nueva Zelanda. La matanza fue transmitida por Facebook Live por el perpetrador. Sus motivaciones, de acuerdo con su manifiesto encontrado, están fundamentadas en la ideología de la extrema derecha internacional: la teoría del gran reemplazo y la del genocidio blanco. 

El 7 de agosto de 2019, Patrick Wood Crusius mató a 22 personas e hirió a otras dos docenas en El Paso, Texas. Su objetivo: los mexicanos. En su manifiesto, La verdad incómoda, considera que la población hispánica terminará superando en número a los blancos, cambiando la política y la cultura anglosajona. 

En el tiroteo del sábado pasado en Búfalo, Nueva York, murieron al menos 10 personas y tres resultaron heridas (11 de ellas de ascendencia afroamericana). Se encontró un documento de 180 páginas del autor del atentado que su plan era “matar a la mayor cantidad posible de personas negras” e insta a los blancos a despertarse y matar a afroamericanos y judíos. 

Es seguro que estos ataques continuarán en el futuro por las mismas razones: el gran reemplazo. 

iortizb@gmail.com

jl/I