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350 años de Greenwich 

Una de las principales inspiraciones de Newton para esto fue la precisión de los recién inventados relojes de péndulo. Mantuvo frecuentes contactos con el astrónomo real John Flamsteed (quien introdujo los relojes de péndulo en el Observatorio de Greenwich de Londres cuando se inauguró en 1675) 

Jo Marchant, ‘The Human Cosmos: Civilization and the Stars’, Dutton-Penguin Random House, New York (2020), p. 118  

 

Si uno tiene la curiosidad de leer una de las obras capitales de la ciencia física, Los Philosophiæ Naturalis Principia Mathematica (Principios matemáticos de la Filosofía natural, Londres, 1687) de Newton, encontrará que al momento de intentar definir un concepto tan fundamental como el tiempo, el gran sabio de Albión distingue entre uno absoluto, verdadero y matemático y el relativo, aparente o vulgar. 

Según relata la doctora Jo Marchant precisamente en el capítulo “Time” de su libro citado en el epígrafe, para Newton los relojes de péndulo “demostraron que los científicos necesitaban distinguir entre el tiempo normal o relativo y el tiempo absoluto necesario para realizar observaciones o cálculos precisos respecto al cosmos” (Op. Cit.), y el preciso conocimiento de los objetos del cielo para determinar una posición en la superficie terrestre o en los mares se convirtió en asunto de estado cuando los imperios en expansión auspiciaron el establecimiento y operación de observatorios astronómicos. 

Sobre los antecedentes de ello escribe la doctora María M. Portuondo: “Los cosmógrafos reales de la España del siglo 16 operaban dentro de una estructura burocrática diseñada para administrar este complejo imperio” (Ciencia secreta. La cosmografía española y el Nuevo Mundo, Iberoamericana-Vervuert, 2013, p.23), así la tarea cosmográfica se convirtió en secreto de estado.  

Consigna Giorgio Abetti en su Historia de la astronomía (FCE, México, 1966, p. 172) “Unos siete años después de la fundación del observatorio de París, Cristóbal Wren, por orden del rey Carlos II, construyó el Observatorio de Greenwich, principalmente con el fin de encontrar un método práctico y exacto para determinar las longitudes geográficas”. 

Ya he comentado sobre la determinación del llamado meridiano cero, establecido en Greenwich (ver El Diario NTR, El pegaso de Sigüenza, 13 de octubre de 2019), lo que implicó uno de los primeros acuerdos a nivel internacional en el esfuerzo de describir nuestro planeta, ello muy posterior al establecimiento del observatorio astronómico que en la actualidad ostenta el código 000 en la lista de la Unión Astronómica Internacional. 

Al nombramiento de John Flamsteed el 4 de marzo de 1675 como “Observador Astronómico”, luego sería Astrónomo Real, el rey Carlos II ordena el 22 de junio de dicho año se construya “un pequeño observatorio dentro de nuestro parque en Greenwich, en el terreno más alto” (Royal Greenwich Observatory, https://www.rmg.co.uk/), al efecto la primera piedra fue instalada por el propio Flamsteed a las 3:14 de la tarde del 10 de agosto de 1675. 

X: @durrutydealba

jl/I