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Por nuestras niñas, niños y adolescentes

Las condiciones de vida de las niñas, niños y adolescentes ya no son las mismas condiciones en las que se desarrollaron sus padres o tutores. Los problemas y los riesgos se han multiplicado y han aparecido nuevos.

Entre ellos están la trata de personas de niñas, niños y adolescentes; infanticidios; desaparición forzada de niños y adolescentes para incorporarlos a la delincuencia organizada; abuso sexual infantil; ciberacoso; adicciones; suicidios infantiles y de adolescentes; sobreexigencias académicas; soledad no deseada; embarazos en adolescentes; violencia familiar; sobrepeso y obesidad infantil; diabetes infantil, y otros muchos, por lo que los padres, tutores y profesores deben saber cómo prevenirlos y hacerlo eficazmente.

Pero, además, con el avance de la ciencia psicológica, hoy es necesario que desde la familia y la escuela los padres, tutores y profesores promuevan en las niñas, niños y adolescentes el desarrollo de: un proyecto integral de vida; una autoestima saludable; las habilidades sociales; la resiliencia; las habilidades creativas e innovadoras; la criticidad; actitudes y habilidades amorosas y amistosas; el dormir con calidad; la alimentación adecuada; el ejercicio físico; el manejo adecuado del estrés; la práctica cotidiana del buen humor, la risa y la alegría e incluso la felicidad, entre otros elementos de una vida saludable y socialmente trascendente.

Asimismo, es importante promoverles, en la medida de sus condiciones y posibilidades, actitudes y comportamientos prosociales; solidaridad con las personas vulnerables; protección del medio ambiente; colaboración en los quehaceres domésticos; cuidado de la infraestructura urbana, entre otras buenas prácticas.

Ahora bien, la pregunta es: ¿los padres, tutores y profesores tienen la actitud y están capacitados para cumplir con estas tareas? Y probablemente la respuesta sería: unos cuantos sí y muchos otros no.

En muchas ocasiones educan a las niñas, niños y adolescentes como les educaron a ellos, es decir, repiten prácticas y actitudes; sin embargo, la realidad social ha cambiado. Lamentablemente, en México hay muy pocos programas de capacitación eficaz y de actualización continua para padres y tutores.

Por ello, la Asociación Mexicana de Psicólogos y Psicólogas (Amepp) está impulsando la campaña 2025: Año del bienestar de las niñas, niños y adolescentes, con los propósitos de proporcionar a padres, tutores y profesores elementos para que puedan promover un desarrollo integral de las personas menores de edad y de presentar a las autoridades federal, estatales y municipales propuestas para la construcción de políticas públicas para la capacitación y actualización continua multimodal de padres y tutores.

¡Nuestras niñas, niños y adolescentes necesitan y merecen vivir en bienestar y con felicidad!

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